Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida porque eras suave como el peligro, como el peligro de vivir de nuevo.
Leopoldo María Panero. A Francisco. 'Last Night Together'. 1980.
Fue un momento.
Tu presencia se dilataba, ligera, muy lentamente
como un gas nocivo o un pájaro,
planeando despacio sobre la tarde muda encerrada en mi cuarto.
Una mirada posó finalmente su mundo en mi mundo, un momento,
fue sólo un momento.
Y finalmente lo que había volado era el tiempo, escondido tras la persiana, el tiempo, riendo bajo la puerta, el tiempo, devolviéndonos una realidad que cada vez nos parece más mentira...
